ESPOSOS RECORREN AMÉRICA EN UN FORD A DE 1929

Recorrer cerca de 500 metros el centro histórico de Cuenca, por sus calles adoquinadas y rodeadas de una arquitectura colonial única, resulta una experiencia fascinante más cuando se está a bordo de un Ford A de 1929.

En contados minutos los argentinos Mirta Sanna y Cristián Delaporte pudieron compartir una parte de esa felicidad que les embarga desde que decidieron emprender 27.000 km de Aventura por América.

Lo harán en cinco etapas -hasta el 2020- en uno de los 4’849.340 Ford A que fueron fabricados entre los años 1927 y 1931. “Es todo un desafío poner los cambios con la mano izquierda”, dice Delaporte y añade que mientras avanzan por las carreteras debe regular la cantidad de combustible que pasa al carburador y saber cuándo adelantar o atrasar los platinos.

Sin duda su manejo requiere bastante destreza y conocimiento. Además no todos están en la capacidad de sentarse tras el timón, que está a la derecha, y de operar sin margen de error los pedales que, a diferencia de los autos modernos, el freno está en el extremo derecho y acelerador, en el centro.

Primera etapa

Todo empezó a mediados de octubre del 2018. La pareja de esposos, ligada al área turística en su natal Tucumán, al norte de Argentina, decidió recorrer América tras mantener contacto con gente de Perú, Colombia, Ecuador, México… en el primer Encuentro Latinoamericano de Ford A en La Falda, Córdova.

Fue el empujón que necesitaban para concretar una idea que les surgió luego de dar la vuelta a Argentina hace cinco años, una aventura de 12.700 km. La primera etapa empezó el 26 de febrero. Es la más larga. Comprende 11.000 km en 35 días desde Tucumán hasta Cancún, México.

Luego de pasar por Chile, de sentir las bajas temperaturas de Bolivia, de quedar admirados con el Salar de Uyuni, de aguantar el calor y vientos con arena del desierto de Perú, llegaron a Ecuador. Pese a no tener calefacción ni aire acondicionado, el “Aventurero” –como le llaman al Ford A de 1929- no presentó ningún problema mecánico.

Cuenca no estaba en su trayecto ni siquiera tenían referencia de la ciudad pero la visitaron por recomendación de su amigo Galo Salamea. “Cuenca es la perla del viaje. Es lo más lindo que vamos conociendo. Además de ser Patrimonio Cultural de la Humanidad, nos gustó su limpieza, orden, respeto, la cordialidad de la gente, la gastronomía, el clima…”.

Este seis de marzo partieron a Quito como enlace hacia las ciudades colombianas de Popayán, Cali, Medellín y Cartagena de Indias donde el vehículo irá en barco hasta Panamá para continuar el periplo por toda Centroamérica. Cuando arriben a Cancún, “Aventurero” irá a un museo de autos clásicos –de un amigo- mientras Mirta y Cristián retornarán a su tierra para ponerse al frente de sus negocios.

Otras etapas

En mayo emprenderán la segunda etapa desde Cancún a Ciudad de México. Luego de participar en la categoría A (hasta 1931) del sexto Rally Maya -una competencia de regularidad de autos clásicos del 17 al 26 de mayo- volverán a Argentina hasta septiembre cuando regresen a México para competir en las 24 Horas de Ford A que será fiscalizado por el Guinness World Records. De inmediato darán marcha a la tercera etapa desde México hasta Daytona Beach, en Estados Unidos, donde vive el menor de sus tres hijos –Jorge- a quien le encargarán el auto para la cuarta etapa.

Esta empezará en mayo del 2020 y recorrerá Miami, Washington, Nueva York, Canadá (Cataratas del Niágara, Toronto), Detroit (fábrica de Ford), Chicago, La Ruta 66, Las Vegas, Santa Mónica y San Francisco. Allí enviarán al vehículo en barco hasta Iquique, al norte de Chile, para cumplir la quinta y última etapa hasta Tucumán.

Querer es poder

Mirta espera que el viaje sirva de motivación a otras personas para atreverse a hacer cosas diferentes. “Hay que vencer los miedos que a veces hacen que te quedes encerrado y dar ese gran paso”.

Ante cualquier excusa que pueda darse por tiempo y dinero, Cristián afirma que sólo es cuestión de organizarse y fijarse determinadas comodidades acordes a las posibilidades de cada uno.

Confiesa que la cantidad de dinero que necesitaba para los pasajes aéreos desde Tucumán a Cancún casi es la misma que necesitará para el combustible del vehículo con la ventaja que durante ese trayecto visitarán 14 países, harán amigos y tendrán recuerdos que perdurarán por siempre en sus memorias.

“Cuando llegamos a Cuenca hasta nos mojaron porque íbamos con el vidrio bajado, no sabíamos que era una de sus costumbres. Fue realmente muy gracioso y un recuerdo que lo vamos a tener siempre. Si viajábamos en avión no hubiésemos tenido todas estas vivencias”.

MÁS DETALLES

Mirta Sanna (50 años) y Cristián Delaporte (54 años) son padres de Julieta, Nicole y Jorge. Las dos primeras ayudan en el negocio familiar; el último, es piloto comercial.

La familia tiene cinco Ford A. “Aventurero” fue adquirido en diciembre del 2018. El auto lleva un motor 3.3 de cuatro cilindros en línea y 40 CV de potencia.

En montaña o terreno plano “Aventurero” consume un litro de combustible entre 5 a 7 km. Mirta y Cristián viajan a 70 km/h para no esforzarlo e ir disfrutando del viaje.

En Tucumán la familia es dueña del Hotel Francia y de la empresa de turismo Antique Tour Experience que ofrece, entre otros servicios, recorridos en autos clásicos.

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