HUNUCMÁ – RALLY MAYA 2019

El cronista del siglo XVII, Francisco de Cárdenas y Valencia, asienta el nombre de esta población como Hunacamá, si bien el Chilam Balam de Chumayel alude a ella como Hunucmá. Indudablemente el nombre hace referencia agua, sin que se sepa con precisión a cuál agua se refiere.
 
El primer elemento parece Hun “cosa universal”, “general o total”, o hun “sonar”; el segundo pudo haber sido ukum “paloma” o ukum, “estero o ciénaga”; el último elemento es há, “agua”. Así puede significar “el agua de la ciénaga sonora, o el agua que suena como canto de paloma”.
 
En caso de esta población el apellido añadido corresponde al de cura Lorenzo Mateo de Caldera, a quien se debe la construcción de los templos de Hunucmá y de Tetiz. Con base a una nota periodística de 1881, el hombre utilizaba su dinero siempre a favor del bien público, y fue por ellos que Hunucmá vino a denominarse Hunucmá de Caldera.
 
Hunucmá, una pintoresca ciudad ubicada camino a Sisal, te recibe con sorpresas arquitectónicas y naturales que te brindarán una experiencia de viaje tranquila y memorable.
 
Al llegar al Centro, lo primero que llama la atención es un edificio de estilo Neo maya en color azul con blanco que alberga oficinas administrativas municipales. Sus accesos están adornados con una serie de arcos que recuerdan las construcciones arquitectónicas de la Ruta Puuc, y sus hermosos pisos de pasta con formas y composiciones geométricas merecen ser fotografiados.
 
Entre los principales edificios públicos de Hunucmá está su templo que consta de templo ex-convento y huerta; su atrio está sobre un terraplén que constituyó la base de un antiguo edificio maya. El reloj público, inaugurado en 1906, se erige sobre lo que fue el antiguo mercado “Eulogio Rosado”, hoy convertido en bazar de artesanías. El edificio de la escuela “Serapio Rendón” albergó anteriormente al teatro Colón” al que llegaron importantes compañías teatrales.
 
Algo muy peculiar es la manera de transportarse dentro de la localidad, en ¡trici taxis! Algunos tienen techos de lonas de colores, cómodos asientos e incluso música en altavoz. Por tan solo $7 pesos por viaje pueden llevarte por ejemplo a conocer el cenote “El Pocito” o a las fábricas de calzado artesanal, ya que esta ciudad es también identificada por su vocación para elaborar sandalias de hombre y mujer, en piel, cuero y fibra de henequén.

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