MOTUL

Proviene de la voz maya Mutul que tiene distintas interpretaciones. En la Relación de Motul escrita por el Capitán Martín de Palomar (1581) se asienta que tomó el nombre de Mutul de un señor antiquísimo que le pobló, que se llamaba Zacmutul (Sac mutul) que quiere decir “hombre blanco”. Según Eulogio Palma a semejanza de Juan Pío Pérez y Luís Ramírez Aznar, Mutul viene de las voces mayas Ma-u-tul frente al misterioso cenote escondido que existe en el centro de la ciudad y del que no se tiene su ubicación exacta.
Mutul se castellanizó en Motul. Fue la capital de la Provincia de Ceh Pech que comprendía un vasto territorio. En 1847, con motivo de la Guerra de Castas, se colocaron picotas a la entrada de la ciudad, en las que azotaron a más de 200 indios sospechosos de conspiración.
Uno de sus atractivos es el convento y templo a San Juan Bautista que inició su construcción en 1567 por Fray Hernando de Guevara, acompañado por fray Francisco de la Torre. Se terminó la iglesia el 2 de febrero del año 1651, cerca de un siglo después de haberse comenzado.
Otro de sus atractivos importantes es el sitio arqueológico de Ucí. Es probable que Ucí sea parte de Motul, por lo que nos inclina a pensar que la primera fundación de la ciudad haya sido en este lugar.
El cenote Sambulá es otro de sus atractivos, sus apacibles y cálidas aguas reciben a los visitantes todo el año. El mercado 20 de noviembre, que originalmente en 1889 fue inaugurado con el nombre Gral. Palomino, es de los más limpios de Yucatán, es conocido como la catedral de los huevos motuleños. Pues esto es solamente parte de lo que tiene para ofrecer la ciudad de Motul, ubicada a unos 40 minutos de Mérida por carretera, es un sitio que posee historia, cultura, tradición y gastronomía, además de que se ubica precisamente en lo que se le conoce como el “corazón de la zona henequenera”
Estrella de la gastronomía yucateca, bañados en historia los huevos motuleños se han ganado un lugar en la tradición regional. La leyenda cuenta que el gobernador del estado Don Felipe Carrillo Puerto encarga a un reconocido restaurantero libanés un platillo especial para sus ilustres invitados; el secretrario de Educación José Vasconcelos y venía acompañado en toda su gira en Yucatán por figuras como Diego Rivera, Roberto Montenegro, Adolfo Best Maugard, Jaime Torres Bodet, Carlos Pellicer y Pedro Enríquez Ureña.

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