HENRY FORD, EL HOMBRE QUE CAMBIÓ LA FORMA DE FABRICAR AUTOS

Antes de que creara la línea de producción, armar un auto era trabajo artesanal, pero su desarrollo cambió al mundo.

El mayor legado de Henry Ford es la invención de las líneas de producción para el armado de su modelo Ford T. Sin embargo, el estadounidense nacido el 30 de julio de 1863coleccionaba patentes que ayudaron a construir el mundo que conocemos.
Amante de las carreras de autos y la innovación, Ford cambió la forma de hacer negocios gracias a sus desarrollos de producción y a la ideología de mantener a los trabajadores mejores pagados en el mundo.
La historia de Henry es producto del talento e imaginación, unida a la perseverancia y oportunidad. Nacido en una granja en Michigan , jamás fue un apasionado del campo, pero su inventiva y gusto por las máquinas le llevaron a ser ingeniero y líder de mantenimiento en empresas como Westinghouse y Edison, lo que le dejaba tiempo, conocimiento y oportunidad de desarrollar sus propios inventos, entre ellos, un auto con motor de combustión interna.
En total, consiguió 161 patentes, lo que demuestran su mente inquieta y visión. Luego de desarrollar el modelo Ford T, decidió pagar 5 dólares diarios a su trabajadores, más del doble de lo que se ofrecía en la industria. Eso provocó la llegada de la gente más capacitada a su fábrica, y con ella, la oportunidad de desarrollar la famosa línea de producción.
Adiós al trabajo artesanal y tardado. La producción en masa había llegado a la industria, y no sólo le ayudó a vender más autos, sino que cambió toda la industria mundial.
Otro de sus desarrollos fue el cambiar el volante al lado izquierdo del auto. Apenas Ford lo implementó, las demás armadoras copiaron su ejemplo para obtener la unificación en casi todo el mundo.
La línea de producción también bajó el costo del vehículo (a menos de 850 dólares), y los autos se convirtieron en herramientas de trabajo, presentes tanto en el campo como en la ciudad. Parte de esas ventas se debe a que Ford también innovó en un aspecto que es vital hoy en día: la publicidad.
Se encargó de que en cada periódico de Detroit hubiera un anuncio o una historia de sus autos, además de una crítica positiva. Su visión parecía no tener límites.
A pesar de que el Modelo T se vendía en distintos colores, el que más se encontrará es el negro, pues la pintura tenía un tiempo de secado menor, lo que ayudaba a las líneas de producción y a bajar los costos. Esa era su filosofía.
Luego de inundar el mercado con sus autos, se dio cuenta que las actualizaciones eran atractivas para los compradores, así que decidió no incorporarlas de a poco en sus modelos, sino realizar cambios de versiones anuales. Sí, tal y como se mantiene en la actualidad.
Pero no era un hombre que se guiara únicamente por el dinero , pues aumentó el salario a todos sus trabajadores y redujo la jornada laboral de 9 a 8 horas diarias, con dos días de descanso.
Además del mundo automotriz, tuvo participación en la construcción de aviones, además de ser gran promotor de las carreras de autos, en las cuales, incluso fue piloto (y ganador).
Debido a sus avances, el mundo tuvo una revolución industrial, una que incluso hoy día, y en todos sus sectores, se ve tocada por el ingenio del hombre que cumpliría 155 años de edad.

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