PASAJES EN LA HISTORIA DE LA HACIENDA UXMAL

 

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Cualquier visitante que desee conocer el pasado de Yucatán debe conocer una hacienda, porque estas pertenecen al desarrollo histórico, la producción y sociedad de Yucatán”.

La mayor parte de las haciendas que existen actualmente, se encuentran semi- destruidas por el paso implacable del tiempo.

La antigua Hacienda Uxmal, fue establecida el 12 de Mayo de 1673 cuando el Gobierno Español de la época a través del Gobernador y Capitán General interino de la península, concedió al Capitán y Regidor, Don Lorenzo de Evia (fundador de la Hacienda Mucuyché), unos terrenos “incultos y realengos” en terrenos de Ruinas Mayas situados a tres leguas de la Sierra de Ticul, en virtud de sus méritos y servicios.

Don Lorenzo de Evia funda y da su nombre, en tierras que habían pertenecido a antiguos pobladores mayas, a estancias de ganado mayor, dando lugar al surgimiento y proliferación de fincas rústicas que paulatinamente fueron   concentrando bajo su   poder importantes territorios, poblaciones indígenas y acumulación de capital en la zona.

Como una finca maicera y azucarera, y con el paso del tiempo, la Hacienda adquiere relevancia y territorio en la Zona Puuc.

La mayoría de las haciendas de la Península de Yucatán, fueron construidas en el siglo 16 sobre antiguos asentamientos Mayas que con el tiempo se fueron modificando repetidamente hasta adquirir los estilos característicos de fines del Siglo XIX.

Hacia 1763, Don Alonso Manuel Peón y Valdés, nacido en 1725 y oriundo de La Cuesta, Consejo de Villaviciosá del Principado de Asturias, España y su esposa Doña Leonor de Cárdenas y Díaz de Ávila y Bolio fueron los segundos dueños de esta Hacienda que llegó a ser bajo la administración de este matrimonio, un Ingenio Azucarero. Siendo ellos, los segundos dueños de esta Hacienda.

Don Alonso Manuel fue un Capitán de Mar y Guerra en el Seno Mexicano –hoy Golfo de México- y del Batallón de milicias voluntarias en la guarnición de Mérida, quien combatió contra Naves Inglesas y Francesas que infestaban esta región atacando navíos españoles en su ruta de travesía entre la Nueva España y los de la Madre Patria colonial.

Los puertos de la península yucateca eran frecuentemente asaltados por piratas, se convirtieron en escala obligada en las rutas del Capitán Peón, quien solía llegar hasta Mérida para visitar a su hermano Fray Bernardo de Peón y Valdés, religioso franciscano, quien formaba parte de la comunidad de su orden en el Convento Mayor de San Francisco.

El Capitán, se estableció en Mérida y el 25 de noviembre de 1761 contrajo nupcias con Doña Leonor de Cárdenas y Díaz de Ávila y Bolio, encomendara de Tixkunchel, en las cercanías de Baca, cuya familia previamente había vivido 7 décadas en Yucatán encabezada por su padre Don Mateo Carlos de Cárdenas, natural del puerto de Málaga y casado con Doña Ana Rodríguez Vigario, lograron una considerable fortuna fomentando en sus fincas de Tekax, el cultivo de la caña de azúcar. Industria familiar que con Don Alonso Manuel de Peón, hicieron florecer en la Hacienda Uxmal y cuyos excedentes se exportaban a La Habana, Cuba.

De igual manera, se produjeron en la mayor parte de las Haciendas del Sur de Yucatán productos tales como el Algodón.

Don Alonso Manuel Peón hereda esta Hacienda a su hijo, Alonso Luis Peón y Cárdenas quien contrajo nupcias con Doña María Joaquina Cano y Roo, quienes fueron los terceros dueños de esta hacienda y que subsecuentemente la heredan a su cuarto hijo: Simón María Judas Rafael de Peón y Cano, nacido el 20 de Octubre de 1808 más conocido por la sociedad peninsular del siglo XIX como Don Simón Peón y Cano, miembro de una acaudalada familia, que poseía magníficas Haciendas en un gran corredor que iba de Mérida a Uxmal y en otros puntos de Yucatán, y quien protagoniza una de las etapas más interesantes de la historia Post Colonial (a partir de 1810) de esta Hacienda.

La Hacienda Uxmal -con su anexa Chetulix– contaba con diez leguas cuadradas de tierras, pero solamente una pequeña porción estaba sembrada; el resto se componía de tierra de pasto para el ganado. Las condiciones de la servidumbre mayas radicados en ella no se diferenciaban de las que imperaban en la mayoría de las Haciendas de esa época, ya que estaban dedicados tanto a las actividades de la ganadería como de la agricultura que controlaba el amo o el mayordomo investidos de un poder casi absoluto.

El 10 de Abril de 1843, se suscita uno de los primeros levantamientos en la historia de Yucatán, llamado “La rebelión de Nohcacab” relacionado con la posterior Guerra de Castas, y que ocurrió justamente en la Hacienda Uxmal y en la Hacienda Chetulix, propiedades de Don Simón Peón. Esta revuelta fue liderada por el cacique de Nohcacab, Apolonio Che y el cacique de TixhualahtunLaureano Abán en la que saquearon maíz y ganado de las Haciendas, para ser repartida entre pobladores de Nohcacab, Sacalum Tixhualahtun, que padecían los efectos del malestar social de la época en contra de los hacendados, particularmente, de Simón Peón.

Los sirvientes de la Hacienda Uxmal no eran ajenos al sistema de deudas con los que los hacendados aseguraban la fuerza de trabajo en sus fincas. (No obstante había un recurso muy apelado que era la fuga) dados malestares sociales que se presentaban en esa época previa a la Guerra de Castas en 1847.

El conjunto de edificios de la Hacienda estuvo compuesto por la casa principal, el corral y la casa de máquinas que tiene dos chimeneas una cuadrada y otra redonda; la primera es la más antigua, y en ella se destilaba alcohol de caña que era cultivada en la Hacienda y servía para proporcionar azúcar y alcohol a sus habitantes. También tenía una Capillala Casa del Administrador, el Calabozo, el Almacén y la Tienda de Raya, en una plaza central.

Como la mayoría de las haciendas, tenía una Noria, para sacar agua del pozo usando un sistema de ruedas dentadas que necesitaban la fuerza de un animal que daba vueltas alrededor de un eje. La casa principal de la Hacienda de Uxmal miraba hacia el norte, tenía una escalinata de piedra da acceso a un corredor, con esbeltas columnas, que soportaban arcos de medio punto de estilo colonial, ubicada sobre el eje del arco central de acceso.

 

Corredor de la Hacienda Uxmal con arcos y columnas y pie de la escalera que tenía de adorno al Trono del Gobernante de Uxmal, que fue posteriormente devuelto a la Zona Arqueológica.

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