VALLADOLID

La nominación de la villa de Valladolid se estableció en honor a la ciudad de Castilla de España. Sobre el origen del nombre de Valladolid hay varias conjeturas, pero sin una evidencia firma de su origen etimológico. A Valladolid se le designó Valladolid de Juárez en honor de Benito Juárez, quien fuera abogado, político liberal y presidente de México. Por un decreto del Congreso del estado de Yucatán, en 1926, el nombre de Valladolid es ligado al nombre de José María Iturralde Traconis Vallisoletano ilustre y ex gobernador de Yucatán, cambiando el nombre oficial al de “Valladolid de José María Iturralde Traconis”, nombre vigente en la actualidad (2017), aunque solo suele ser referido en algunos eventos oficiales.
Los vallisoletanos, en la segunda mitad del siglo XVIII, bautizaron a la entonces villa de Valladolid como La Sultana del Oriente, nominación que hasta la actualidad está vigente.
La villa de Valladolid fue fundada por Francisco de Montejo, El Sobrino, a orillas de la laguna de Chouac-Há (palabra que significa “agua larga”) el día 24 de mayo de 1543. La Guerra de Castas, contienda civil que enfrentó a los mayas y a los mestizos descendientes de los españoles durante 55años, se había iniciado en Valladolid con la sentencia a muerte de Manuel Antonio Ay, uno de los líderes de la insurrección, el 25 de julio de 1847.
La plaza principal fue construida donde existía una pirámide maya de la antigua Sací. Hoy alberga un lugar apacible con frondosos laureles y la fuente de la mujer maya (“La Mestiza”), reconocida como el símbolo del Valladolid moderno. El Palacio Municipal, sede de las actividades administrativas desde épocas coloniales. Su edificio es un ejemplo de la arquitectura del siglo XIX. En su interior se exhiben una colección de murales que narran la historia de Valladolid y el escudo de la ciudad.
El cenote Sací, una de las fuentes originales de abastecimiento de los antiguos mayas.
El templo de San Roque, del siglo XVI. Fue sede del primer hospital de Valladolid en 1547. En este sitio fueron fusilados los líderes de la llamada “Primera Chispa de la Revolución Mexicana”, en junio de 1910. Como hace 400 años el mercado municipal conserva la tradición del intercambio de productos entre la gente del campo y la citadina. El colorido de los trajes de las mujeres mayas hace de ese sitio un hermoso ejemplo de folklore regional.

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